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SINOPSIS
"Match
point" narra la dramática
historia del ascenso en sociedad
de un joven y de las terribles
consecuencias de su ambición.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
Todos los parámetros
del cine de Allen parecen haber
cambiado en esta película.
A parte de la variación
de elementos más o menos
habituales que formaban parte
del guión y el ambiente
de sus películas, también
parece que la planificación
es otra: la luz, el montaje,
el ritmo... siguen parámetros
más convencionales que
en sus otros filmes. Allen ha
dejado Manhattan, los psicólogos,
el jazz, los círculos
de amigos intelectuales, para
marcharse a Londres y hacer
un a película en la que
reina el suspense y en la que
se masca la tragedia a ritmo
de ópera. Es como si
al trasladarse a la patria de
Hitchcook su mente cinematográfica
hubiese quedado condicionado
por la del orondo director.
Pero lo cierto es que lo hace
bien y Match Point es una más
que aceptable película
de suspense. Con una argumento
que peca de previsible, Allen
consigue sin embargo meter en
el juego al espectador, implicarle
en los conflictos que van surgiendo
entre los protagonistas y en
las tensiones que va provocando
la trama, gracias a una adecuada
utilización de los elementos
que provocan esa emoción,
ese misterio que parece haber
perseguido y conseguido Woody
Allen en esta nueva película.
Dentro del
árido retrato de la clase
alta inglesa, con muy poco espacio,
por cierto, para la habitual
ironía de Allen, Match
Point pone el objetivo en los
personajes que han llegado a
ese mundo de manera casual al
unirse sentimentalmente a esos
“hijos de papá”.
Unos recién llegados
al éxito social que resultan
más atractivos por contradictorios
y porque además son más
proclives al otro gran tema
de la película, la pasión.
Y la pasión tiene aquí
un nombre, Scarlett Johanson,
la joven rubia que protagoniza
una de las presentaciones más
sensuales que he visto últimamente
en el cine, con esa aparición
como diestra jugadora de ping
pong. Su presencia en esa secuencia
hace comprensible todo el drama
que se desencadena después,
aunque esa primera impresión
de femme fatale se vaya diluyendo
poco a poco a lo largo de la
película.
Pese a que
la sensación general
de que Match Point es una buena
película y al igual que
se agradece un descanso en ese
histrionismo de Allen, también
se echan de menos algunas de
las genialidades del director
neoyorquino: sus frases ingeniosas,
las situaciones imposibles,
la comicidad de los personajes
incluso en las películas
que no son comedias, y sobre
todo esa ironía que mencionaba
antes. Sólo al final,
en las indagaciones policiales,
podemos ver algo de eso, pero
el resto del filme, a pesar
de girar en torno a las relaciones
afectivas, a la suerte de los
individuos, al éxito
social, nadie reconocería
esta película como sacada
de la mente de Woody Allen.
Sin embargo así es, y
entonces la pregunta es ¿si
Woody Allen renuncia en gran
parte a su estilo, Match Point
se convierte en una película
vulgar?. Pues no, porque a menudo
olvidamos que además
del buen cine de autor, existe
el buen cine a secas y Match
Point podría integrarse
sin demasiados problemas en
esa categoría.
Supongo que
para Allen ha debido suponer
un esfuerzo, tras décadas
de seguir más o menos
su personal estilo, hacer cine
en plan “convencional”
y supongo que eso responde también
a su indiscutible cinefilia,
del amor por los clásicos,
por el buen cine que ha mostrado
a través de sus propias
películas Admiro su gesto,
la valentía de afrontar
un proyecto que no espera nadie,
a riesgo de defraudar a sus
incondicionales y de soliviantar
a sus detractores por hacer
una película con pretensiones
distintas a la habituales, y
además creo que ha demostrado
que a pesar de su propio personaje
y de su especial mundo cinematográfico,
también es un buen director
y guionista.
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