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SINOPSIS
Frankie Dunn
ha entrenado y representado
a los mejores púgiles
durante su dilatada carrera
en los cuadriláteros.
La lección más
importante que ha enseñado
a sus boxeadores es el lema
que guía su propia vida:
por encima de todo, protégete
primero a ti mismo. Tras una
dolorosa separación de
su hija, Frankie ha sido incapaz
durante mucho tiempo de acercarse
a otra persona. Su único
amigo es Scrap, un ex boxeador
que cuida del gimnasio de Frankie
y sabe muy bien que tras el
arisco exterior de su colega,
hay un hombre que acude a misa
diariamente desde hace 23 años,
buscando una redención
que hasta ahora no encuentra.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
Million Dollar
Baby es la última y sublime
obra del ya clásico Clint
Eastwood. Con una historia profesional
a sus espaldas digna de un pacto
con el demonio, especialmente
como director, presenta ahora,
tras la impactante Mystic River,
Million Dollar Baby, que dirige
e interpreta de manera magistral.
Además
de ser un excelente director
de actores, recordemos los recientes
Oscars a Sean Penn y Tim Robbins
en la anterior película,
o los Globos de Oro a Hilary
Swank y Clint Eastwood y los
Oscar a Swank y Morgan Freeman
de la edición de este
año, Eastwood tiene la
cualidad de seleccionar cuidadosamente
los guiones con los que va a
trabajar. Guiones cargados de
un buen puñado de historias.
En este caso el guión
está a cargo de Paul
Haggis y está basado
en diversos relatos del libro
“Rope Burns” de
F.X. Toole. La historia de Million
Dollar Baby nos habla de la
superación personal y
tenacidad de personas marcadas
por sus circunstancias, en la
base de la sociedad americana;
y de las relaciones humanas
(como hace en todas sus películas)
vistas sin adornos, sin falsedad
y con una pincelada de crudeza.
Y a diferencia de su anterior
película, Million Dollar
Baby tiene mucho humor y ternura,
lo que le da un toque muy especial.
Lo que ya viene
siendo muy habitual en sus películas,
y casi una firma, la difícil
relación padre-hija,
generalmente rota tiempo ha,
es la base de Million Dollar
Baby, el pilar del guión,
resarciendo de forma adoptiva
esa relación tantas veces
herida.
En Million
Dollar Baby destacan muchas
cosas, además de los
actores y el guión, entre
ellas la fotografía,
parca, sin brillos y de claroscuros.
Llama la atención la
falta de luz sobre el rostro
de Swank en muchos momentos,
ensuciando su personaje, oscureciendo
su futuro y alejándola
de cualquier personaje luminoso
y vacío, tan típico
en la filmografía americana.
Y este es otro de los aciertos
de Eastwood, que así
logra dar profundidad al personaje
y fuerza a Swank a lograr una
interpretación en la
que ha de luchar por sacar a
la superficie todos los detalles
de Maggie Fitzgerald a través
de todos los poros de su piel.
Gracias a los
actores, al guión y sobre
todo al poder narrativo y talento
de Clint Eastwood, tenemos ahora
la posibilidad de disfrutar
de uno de los mejores filmes
(si no el mejor) del año.
Y por snob
que suene, no nos cansaremos
de repetir que nos parece un
crimen que este tipo de películas,
que no están creadas
para deleite visual de efectos
especiales, sean visionadas
dobladas, por muy bueno que
sea y mucho respeto que suscite
el doblaje en este país.
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