Principal / Planos y Secuencias / Reseñas / No Es País Para Viejos

NO ES PAÍS PARA VIEJOS

Un película de Joel y Ethan Cohen

Con: Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Woody Harrelson, Josh Brolin, Stephen Root, Kelly Macdonald, Garret Dillahunt

 

SINOPSIS

Llewelyn Moss (Beolin) encuentra una camioneta rodeada por un puñado de cadáveres. Un fardo de heroína y dos millones de dólares en metálico reposan aún en la trasera. Cuando Moss coge el dinero, pone en marcha una reacción en cadena de catastrófica violencia que ni siquiera la Ley –encarnada en el desilusionado veterano sheriff Bell (Jones) – puede contener. Mientras Moss trata de evadir a sus perseguidores – en particular un misterioso criminal que juega a cara o cruz con las vidas humanas (Bardem).

LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...

Toda la expectación de esta película parecía residir en ver la interpretación que tantos premios y alabanzas están deparando a Javier Bardem. Para mi también, pero sin perder la perspectiva de estar ante la nueva película de Joel y Ethal Cohen, dos de los cineastas más interesantes del cine contemporáneo. Los hermanos Cohen son artífices de películas esenciales, con las que han establecido un sello propio, una visión personalísima, una manera genuina de contar historias que les hace únicos. Vaya por tanto el primer homenaje para ellos, porque además con este “No es país para viejos” han vuelto a lograr una película a la altura de sus mejores obras.

Es curioso que los Cohen hayan recurrido a la adaptación de una novela, ya que su filmografía está constituida principalmente por historias propias. Algo debieron ver los avispados hermanos en la novela de Cormac McCarthy, Premio Pulitzer 2007, para decidirse a adaptarla para la pantalla. Dicen que McCarthty es el “Shakespeare del Oeste” y en la filmografía de los Cohen cohabitan con asiduidad y maestría los conflictos genuinos entre personajes y el Oeste como escenario cinematográfico. Quizás de ahí este feliz encuentro.

El caso es que “No es un país para viejos” es una película inquietante, contundente, áspera, que implica desde el primer momento al espectador. Dice Joel Cohen que la historia tiene un comienzo muy “Pulp” y es cierto. El arranque de la película, con el primer asesinato de Chigurh, es un excepcional y arrebatador prólogo de la composición que Bardem hace del despiadado asesino y de los derroteros que tomará la historia. Y es que ya desde el principio nos enganchamos a una historia sangrienta, que luego se simplifica en una película a la caza del botín y (por ende del hombre), pero con muchas peculiaridades. Quizás la principal sea el papel de Bardem, el asesino Anton Chigurh, un marciano psicópata, capaz de inquietar al más templado. Es sistemático, despiadado, frío y sin atisbo de humanidad. Parece fácil concebir un tipo así y no lo es. Lo que ocurre es que ese camaleón que es Javier Bardem lo compone de tal manera que no sólo nos lo creemos, sino que posiblemente es capaz de perturbar nuestros plácidos sueños, simplemente por haber contemplado un tipo así.

Cuando salí del cine nos preguntábamos porqué a Javier le están considerando actor secundario, cuando la película es bastante coral y él uno de los protagonistas destacados. Probablemente la respuesta esté en que para eso de los premios, interese más clasificarlo de secundario, pero su papel es fundamental y sus apariciones continuas en la película.

El otro protagonista es Josh Brolin, que francamente está muy bien en el papel de tejano que no piensa renunciar a su golpe de suerte, pese a ser perseguido por el temible Anton.

Tommy Lee Jones es el sheriff, a la caza del asesino, pero en realidad es el lamento del viejo, del morador de una tierra arraigada a la costumbre y que ve con asombro como el mundo cambia sin que se pueda hacer nada para remediarlo o comprenderlo.

Todos ellos participan en una historia de persecuciones, codicia y violencia, que bajo el tamiz de los hermanos Cohen gana en intensidad y en matices que la hacen escapar de lo convencional. El efecto inmediato en la sala de cine es un estado de continua tensión para el espectador. La reflexión sobre el clima y la historia que nos propone la película, son efectos secundarios que uno se lleva a casa durante algunos días. Los Cohen han vuelto con lo mejor de su cine.

Daniel Vega

LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE....

Bardem está de Oscar, pero esta es una película con mayúsculas de los hermanos Coen. Ethan y Joel recuperan los paisajes desolados de la América profunda en la que viven esos personajes sencillos, que en ocasiones rozan la idiotez, para entregarnos un western actual con reminiscencias del “El bueno el feo y el malo” de Sergio Leone.

Tommy Lee Jones (viejo sheriff que añora tiempos mejores), Javier Bardem (psichokiller) y Josh Brolin (héroe entre la masa) comparten el papel protagonista de un gran film, donde la historia y el mensaje están por encima de los nombres.

Los hermanos Coen han adaptado la novela de Cormac McCarthy “No country for old men” y sin embargo han conseguido imprimir su sello personal en esta obra cinematográfica que se coloca a la altura de: “Fargo” (1996) o “El hombre que nunca estuvo ahí” (2001).

Quizá el mayor acierto consista en haber separado la historia del narrador. Colocar a Tommy Lee Jones como observador de un thriller trepidante, a veces angustioso, lleno de esa violencia fría que impregna todo en nuestra sociedad actual. Una violencia que está latente en todo momento y que es más perturbadora en cuanto que se contrapone con un ambiente en el que se mezcla la serenidad y belleza del entorno.

Y todo, para después de dos horas de metraje, frenar en seco la acción de la película y decirnos lo que significa el título de la película: La vida es movimiento. El ser humano en su vejez se siente perdido ante el cambio, se siente fuera de la sociedad que ayudó a construir durante su madurez. El ahora marca otra forma de pensar y de actuar, y ese es un proceso natural e irremediable: “No puedes frenar lo que viene”.

Sí, no es una película para todos los públicos. Sí, es una película violenta, de una violencia incómoda. Sí, en ocasiones a algunos les podrá parecer lenta. Sin embargo, los amantes de los Coen seguro que la disfrutarán, así como todo aquel que se acerque a ella atraído por el buen cine y no por campañas publicitarias del tipo “es la película de nuestro actor español, nuestro Javier Bardem”. “No es país para viejos” es mucho más que todo eso.

Montero Sierra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

http://www.nocountryforoldmen.co.uk/intl/es/