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LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
Este musical
rodado en formato televisivo
fue el único de su género
que tubo cabida en el Festival
de cine fantástico de
Sitges debido a su temática
y a su visión paródica
de la misma. Como su nombre
indica, la trama gira en torno
a la locura de la Marihuana
que va haciendo estragos cada
vez más divertidos en
los protagonistas.
Este musical
tiene una historia real que
se remonta a 1936 cuando en
USA los más conservadores
iniciaron un drama educativo
llamado “reefer madness”
para advertir a los jóvenes
y a sus padres sobre los grabes
peligros del consumo de marihuana.
Su discurso apocalíptico
y sumamente catastrofista convirtió
la película en una de
las comedias más populares
durante los años 70.
Hace unos años, en 1997,
Kevin Murphy y Dan Studney tuvieron
la genial idea de convertirla
en un musical off-Broadway que
se ha hecho esperar hasta 2005
pero ha valido la pena para
ver el resultado final.
A nivel de
crítica triunfó
en Sundance y fue bastante bien
acogido en Sitges a altas horas
de la noche cuando lo programaron.
Reefer madness es un constante
vaivén de risas, bailes
y canciones. Es obligado verlo
en versión original ya
que, como todos deberíamos
saber, no hay nada peor que
un musical doblado a cualquier
otro idioma que no sea el original,
se pierde el 75% de la actuación
e interpretación de los
actores.
En esta ocasión
hay un conjunto de actores sumamente
caracterizados y muy bien elegidos,
un cásting de lo más
acertado sin duda y especialmente
en el caso de Christian Campbell
que no sólo aporta un
físico ideal para su
personaje sino una buena voz
y mejor interpretación.
Chris tiene la carita de ángel
pre marihuana y la cara más
sexual y erótica post
fumada.
Con un guión
muy ingenioso y unas canciones
muy originales reefer madness
trasporta a un mundo a parte
donde el espectador (si es o
ha sido fumador de maría
todavía más) se
siente sumamente a gusto rodeado
de personajes que le cuentas
sus penas y alegrías
en un tono totalmente paródico
sin discurso moral escondido
y sin intención de concienciar
o promover la marihuana, simplemente
queriendo distraer, divertir
y parodiar al máximo
los estereotipos del camello
mafioso que engaña a
los jóvenes, de los pre
adolescentes que fuman para
ligar y, como no, de la locura
que conlleva el fumar marihuana.
Todo es muy exagerado y dichos
estereotipos son llevados al
extremo, así los personajes
pueden pasar de ser angelitos
a ser auténticos adictos
al sexo y al fumar.
Cabe destacar
dos cosas, el primer momento
(ya citado) en que Chris prueba
su primer porro y llega la gran
transformación y por
supuesto la figura de Dios parodiada
en un reality show emitido des
del cielo en el que hasta el
propio Jesús intenta
advertir al protagonista sobre
los peligros que conlleva la
droga.
Esta película
incluye más de una docena
de números musicales
y recuerda ligeramente la estética
de "The Rocky Horror Picture
Show" (1975). Es recomendada
para mayores de 16 años,
fumetas o no, que quieran pasar
un buen rato y reírse
constantemente a la par que
gozar de buenas actuaciones
y una buena dirección.
Eso si, repito, en versión
original.
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