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SIPNOSIS
Ocho personas
en un viejo caserón.
Un veneno letal que corre por
sus venas. Una serie de sádicos
enigmas para conseguir el antídoto
y una investigación policíaca
que intenta localizar a las
víctimas. Jigsaw, el
asesino del puzzle, vuelve a
“jugar”.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
Hace un año
llegaba a la gran pantalla una
novedosa y sumamente original
película de terror tanto
físico como psicológico.
La crítica y el público
la acogieron con los brazos
abiertos haciéndola merecedora
de premios varios y halagos
constantes y, porque no decirlo,
merecidos. SAW es una de esos
(pocos) films que hacen que
el espectador se estremezca
literalmente en su butaca. La
tensión, la angustia
y la agonía se apoderan
de él durante la hora
y media que dura la obra.
Hoy, un año
después, podemos gozar
de la segunda parte, SAW II,
en la que (aparentemente) todo
el entresijo de pruebas y juegos
mortales del asesino en serie
se resuelve. Esta secuela intenta
emular a su predecesora intensificando
el ritmo y la maquiavélica
forma de matar de Puzzle. ¿Resulta
de esto una mejor película?
Lo dudo. El listón estaba
alto, aun así son dignos
de mención los 10 primeros
minutos magistralmente frenéticos.
En esta ocasión
el director es Darren Lynn Bousman
y cabe destacar su realización
tanto por lo que a la fotografía
respecta como, y muy notablemente,
por la manera de cambiar de
escenario mediante recursos
de post producción bastante
originales y trabajados. Sin
duda estos detalles al largo
del film dan más intensidad
a la trama (que por sí
misma se sustenta aunque flaqueando
en algunos aspectos) cumpliendo
su comedido de confundir nuestras
expectativas y sorprendernos
de manera constante.
SAW II no
es un film para todos los públicos
debido a su, ya citado, contenido
sumamente violento; aunque este
elemento puede ser un punto
a favor para los (ya muchos)
amantes del genero gore. Quien
no se considere fan del universo
sangriento puede disfrutar exactamente
igual encontrando una historia
interesante que desafíe
a su lógica moral y a
su razón rindiéndose
ante la manipulación
que la película ejerce
sobre su percepción.
En conclusión, recomiendo
SAW II como un desafío
personal para ir más
allá de lo “común”
en el cine y vivir la película
a flor de piel aunque sin analizarla
demasiado. Al fin y al cabo
el terror es un género
distinguido por el impacto que
ejerce sobre el espectador y
esta película no te dejará
indiferente. SAW II es una muy
digna secuela de su antecesora
y… quién sabe si
una digna parte de una futura
trilogía (o de una saga
de seis películas según
se rumorea…)
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