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TE DOY MIS OJOS

Una película escrita y dirigida por Iciar Bollain

Con: Laia Marull, Luis Tosar, Candela Peña, Rosa María Sardá, Kity Manver, Sergi Calleja, Dave Mooney, Nicolás Fernández Luna, Elisabet Gelabert, Chus Gutiérrez, Elena Irureta

 

SINOPSIS

Una noche de invierno, una mujer, Pilar, sale huyendo de su casa. Lleva consigo apenas cuatro cosas y a su hijo, Juan.

Antonio no tarda en ir a buscarla. Pilar es su sol, dice, y además, “le ha dado sus ojos”...

A lo largo de la película, los personajes irán reescribiendo ese libro de familia en el que está escrito quién es quién y qué se espera que haga pero en el que todos los conceptos están equivocados y donde dice hogar se lee infierno, donde dice amor hay dolor y quien promete protección produce terror.

LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...

Al ver la realista película de Icíar Bollaín, meterme en las entrañas y heridas de su protagonista, Pilar, salta como un desgarrador resorte la terrible punzada que también siento cada vez que leo, escucho o veo como otra mujer a muerto a manos de su compañero. No acabaré nunca de entender, no puedo racionalizar cuales son los macabros mecanismos que se articulan en la mente de un hombre para maltratar (física o psicológicamente), humillar o simplemente despreciar a una persona a la que se ama.

Bollaín se aproximó al tema en el corto "Amores que matan" y con Alicia Luna, su coguionista, ha seguido un tortuoso camino, investigando y escribiendo, hasta este largometraje En ”Te doy mis ojos” no se ve ni un sólo golpe, pero se sufre al visionar un maltrato inmoral y mental, constante, que hiere más que cualquier corte profundo sobre la piel. Quizá es mejor intuir que mostrar, reflexionar entre lo que se ve y lo que se esconde detrás de un silencio o tras una mirada. Eso lo sabe hacer perfectamente Icíar que sabe mantener la tensión y despertar el intelecto de sus espectadores. Brillante e inquieta Bollaín consigue que el espectador huela el terror que sufre una mujer maltratada y se plantee inmediatamente, en una película de visión tan incomoda como necesaria, cuantas mujeres estarán pasando por lo mismo en ese momento y de que modo podrán escapar de sus propias cadenas que les atan a seres viles, débiles y violentos.

Su gran virtud además es que la película hace que el espectador se plantee y trate de entender que sucede en la cabeza de un agresor, y cuales son los mecanismos, complejos y frustraciones que le conducen a la violencia. En dos secuencias claves de la película (que no voy a desvelar), sin sentimentalismos baratos, sin hacer ruido, la cámara de Bollaín clava su mirada en el rostro del tormento y en el silencio del dolor, generando dos secuencias únicas en la historia del cine de este país, desgarradoras y explícitas, que muestran el horror tal cual es y la madurez de la realizadora, además de exhibir el inmenso registro actoral de los dos protagonistas, Laia Marull y Luis Tosar. Sus personajes están perfectamente construidos y son tan complejos y diferentes entre si, como complicados de interpretar. Tosar y Marull se meten en los pliegues de estos caracteres con maestría y riesgo, con lucidez y talento, bajo una impecable dirección de actores. Las miradas y silencios de Laia Marull serán difíciles de olvidar durante mucho tiempo, ha construido perfectamente un personaje triste, desolado pero que se aferra la vida. Tosar, visceral, encaja en el perfil de la impotencia, la violencia y la mediocridad al dar vida aun ser peligroso, frustrado e incauto. “Te doy mis ojos” no solo cuenta la historia de Pilar y Antonio sino también de quienes les rodean, como sucede en las calles de cualquier lugar donde se dan situaciones similares, una madre que consiente (Rosa María Sarda), una hermana que no entiende (la mejor Candela Peña que se ha visto en pantalla), un hijo que mira y calla, unas compañeras de trabajo y una sociedad impotente ante estas situaciones.

La única mujer realizadora en la competición oficial del Festival de San Sebastián 2003, increíblemente no recibió el galardón a la mejor película, aunque Laia Marull recibió la Concha de Plata a la mejor actriz y Luis Tosar recibió la Concha de Plata al mejor actor, ha rodado una película dura, intensa y comprometida con una realidad, la violencia doméstica, como protagonista. Desde su cine pausado y firme, con registro de autora (personal), Bollaín aporta, en su tercera película como directora, un canto a favor de la vida y su reflexión hacia una sociedad que todavía permanece un tanto atónita ante situaciones tan dramáticas como las narradas en “Te doy mis ojos”.