|
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
En una semana
ya es la película más
vista del año, Torrente
3: El protector ha superado
Star wars. Tanto crítica
como el propio director teníamos
la certeza de que iba a ser
un éxito, pero tanto
como para destronar la inquietante
respiración de Darth
Vader no, ni de lejos. Nadie
lo esperaba.
Esta tercera
entrega pone fin a la exitosa
trilogía del policía
más fascista y corrupto
de España aunque su director,
Santiago Segura, afirma que
“si la gente la va a ver
tanto como las 2 anteriores,
habrá un Torrente 4”.
El público
pide espera una cuarta entrega
de la saga y no me extraña
en absoluto ya que Segura es
un tío muy inteligente
y sabe lo que el público
quiere ver; en mi humilde opinión
no solo es un gran director
(y un guionista de categoría)
sino que, como todo el mundo
sabe, es un gran cómico.
El que no se ría con
Torrente no se ríe con
nada. Es de elogiar la capacidad
del cineasta para transformar
a un personaje grimoso y repulsivo
en un hombre simpático
que se ha convertido en una
especie de héroe freak
para los jóvenes españoles
y en un personaje de culto (siempre
desde la óptica de la
caricaturización del
estereotipo) para los críticos
y los cinéfilos.
José
Luis Torrente (el brazo más
tonto de la ley) es la viva
imagen de esa sociedad rancia
y patriótica, del fascismo,
la incultura y la corrupción
del policía de una España
no tan lejana (por desgracia).
Es un personaje seboso, maleducado,
sucio, dejado, racista, mujeriego,
analfabeto y muy español
pero a pesar de eso (o quizás
precisamente por eso) nos gusta.
Esta película
esta cargada de ironía,
puede considerarse una comedia
típica y simple a primera
vista, pero si realmente la
observas con atención,
descubrirás algo más
allá de los gags de recurso
fácil. Es también
una pieza llena de sutilezas
que no percibes si no te fijas:
acciones o cosas en segundo
término, conversaciones
absurdas que se oyen de fondo...
(detalles como los que aparecen
en las ya míticas películas
del cómico Leslie Nielsen).
Evidentemente
(y a pesar de mi elogio a la
película) recomiendo
Torrente a la gente que quiera
pasar un muy buen rato en el
cine sin ir más allá.
Sin buscar una obra maestra
o una película que pasará
a la historia; Torrente no es
más (ni menos) que una
comedia irónica y muy
bestia en la línea de
Segura.
Si estuviéramos
hablando de cualquier otro film
y tuviera que analizar aspectos
técnicos o argumentales
criticaría duramente
la película, pero Segura
no busca ser un genio de la
técnica o tener el argumento
más potente del año,
lo único que quiere es
hacer reír mediante la
caricaturización y la
exageración de los personajes
a lo más bajo de la sociedad;
y os aseguro que lo consigue,
de sobras que lo consigue.
Hay que hacer
la advertiencia que a pesar
de lo que leen en estas líneas,
no a todo el mundo le gustan
el mismo tipo de películas
ni el mismo tipo de humor así
que el humor de Torrente puede
incomodar o asquear directamente
según quién lo
vea. Es humor negro puro, irónico,
sarcástico, racista y
discriminador a la vez que hiriente
hacia las mujeres, personas
mayores, inmigrantes etc.…
hay que conocer a Segura para
no antipatizar con el personaje;
tienes que tener muy claro a
lo que vas, a reírte
DE Torrente, no con él.
El espectador no se identifica
para nada (espero) con el personaje
y es precisamente ese distanciamiento
el que permite que se ría
de su forma de pensar, actuar
y hablar de todo el en sí
mismo porque no hay nada que
esté a salvo de crítica
en la obesa figura de este policía.
Un punto muy
a favor de la película
son los constantes cameos o
colaboraciones de actores (Carlos
Latre que hace de hijo, Fabio
Testi o Toni Leblanc que repite
haciendo en este caso de abuela),
cómicos (risitas, Barragán,
Xavier Deltell), cantantes (El
Fary ídolo de Torrente),
futbolistas (Iker, Guti, Helguera,
el niño Torres...) españoles
que participan gratis en el
film viéndose envueltos
en situaciones insólitas
con un guión escaso pero
muy trabajado.
En conclusión;
Torrente 3 es una película
completa y una sátira
exquisita de la España
post Caudillo que por desgracia
aun existe en ciertos rincones
del país. Un humor sarcástico
al máximo e incluso cruel
en ocasiones que hará
que el espectador se sitúe
en lo más bajo de la
sociedad y se sienta a gusto
codo a codo con Torrente. También
hay que puntualizar que en relación
con las otras dos películas
quizás esta es la más
floja (dentro del alto nivel
de Segura) ya que de la mitad
al final pierde cierto gancho;
pero tranquilos, eso queda compensado
con la primera parte del film
en la que uno no puede parar
de reír.
|