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CABALLITO COLOR AZUL

 

El caballito de color azul se encrespó dentro del caballito de color verde y así unos tras otro hasta completar la paleta de colores, mas era casi inconcebible que al término de uno naciera instantáneamente otro color, en consecuencia sería ad infinitum, pues el color o la gama que este representa o la representación de éste en el aspecto social es diverso. De ese modo uno tendría que entender que los caballos que existen a la idea de uno dentro del plano mundial no llegarían a cubrir la totalidad, claro que dejamos exentos a varios seres de este mundo que por circunstancias diversas no pueden apreciar tales fanfarrias, aunque debo decir, ciertamente cuán complejo resulta todo esto en el meollo mismo de los caballos. Pero antes de seguir con la idea primera, hagamos un poco de historia, si es que existe esta realmente. La primera idea había sido el caballo de color azul, o la representación de la imagen de ese estado neurótico que se trasmitía hacia los demás como onda de esa magnitud, pero, ya la existencia de ese caballo, produjo de forma instantánea la otra imagen y por decirlo de otro modo o sin tapujos, la envidia de los demás equinos, no es quino, sino sólo equinos, se produjo una suerte de epidemia, aunque podríamos denominarla pandemia, para ser más apropiados, mas, si lo vemos desde otro lugar, nos damos cuenta que la enfermedad solamente se produjo por motus propio, es decir, cada uno a su manera se la creaba o se daba la idea de diferenciarse del otro con otro color hasta ese entonces inexistente, pero que al dar comienzo a esa carrera de caballos y de locura, se terminaba en la segunda idea: ¿cuántos equinos hay en este mundo como para llenar los colores que hay, y más teniendo en cuenta sus múltiples combinaciones? Por eso ese día comenzóse a desterrar de la tierra, cosa rara, porque realmente no se destierra a nadie, como mucho se lo entierra, pues para poder desterrarlo hay que sacarlo del suelo, y eso no se puede, salvo que se lo transporte hacia la Luna, cosa compleja, pues la luna no sé si está en condiciones de arropar tanto peso o en circunstancias reales, dejar que la afeen por caprichos externos; mas, volvamos al tema que nos compete. Entonces uno tuvo una idea innovadora – que no es así realmente- pero todos hicieron la vista gorda para subsanar todos los males y dejar que las cosas fluyan de ese modo. Un día se optó por esa salvación y decidieron empezar por exterminar la raza equina. Todos en un mismo grito salieron con armas, palos, cascotes, aviones, tuercas o cualquier cosa que se le presentara en el momento delante de sus manos para poder salir a la cacería de los caballos que habían decidido estar del lado del crisol, pero al rato se dieron cuenta que eso simplemente significaba exterminar toda la raza. De repente, en medio de la madeja de seres (no tomen a mal el termino), a una mujer se le ocurrió decir que porque a nadie se le ocurría pensar en los niños, y que la representación de un equino para uno de esos chicos era motivo de risa o alegría, y que si se seguía con el extermino, no quedaría alegría en el común de los chicos y fracasaría todo intento de trascender de cada uno de ellos. Como sucede en estos casos, en un minuto de reflexión, todos asumieron la culpa de la barbarie, y optaron por hacer una disgregación de colores y consecuencias respecto a la incidencia de las personas, total, si los niños veían caballos saltando por ahí, no caerían en la cuenta de que son menos. Ahora el inconvenientes se planteaba con qué color comenzar. Por unanimidad se había decidido por el Rojo y las influencias o desquicios que llegara a provocar. Nadie se ha planteado si para bien o para mal, pero optaron por ese camino. Uno que no entendía mucho, pero creyó oportuno acotar algo, o, mejor aún, sumar, dijo que sería interesante para evitar brotes aniquilar las combinaciones que se den con el color rojo... pero esa mala idea, claro está, conlleva al extermino en cantidades asombrosas; hasta que a un lúcido, se le ocurrió la brillante idea de decir que la mejor forma de acabar con esos brotes idealistas, que el único inconveniente había sido desde el principio, y cómo era posible que nadie se haya dado cuenta que el único culpable era el caballito de color azul. Qué todos los grandes problemas habían comenzado ahí, y había que terminar con él, ¡pero claro!, cómo aniquilarlo, si era del hijo del Rey...

 

 

Dulcis Lupus