|
Todo resultó
un malentendido, finalmente
aclarado. Desde el escándalo
en la Casa Blanca han pasado
cuatro años, quedando
comprometida la reputación
de un Presidente y en entredicho
la moral de una sociedad. Y
bien, créase o no, Mónica
Lewinsky, entre sollozos, acaba
de declarar a la prensa:
- Me han interpretado
mal. Cuando dije que tuve sexo
oral con el Presidente, signifiqué
que estuve hablando de sexo
con él, nunca pasamos
de ahí, de cruzar ocasionalmente
dos palabras sobre el tema.
Yo le pregunté: Hey,
Bill ¿crees condón
ser seguro? Y me contestó:
I think so, Miss Lewinsky. Y
eso fue todo lo que hubo entre
el Presidente y yo.
Por nuestra
parte, informamos al lector
que se distinguen tres tipos
de sexo: el actuado, el escrito
y el oral, este último
se limita a lo dicho. Y aquí,
del dicho no se pasó
al hecho. Así, más
vale tarde que nunca, la reputación
del Presidente Clinton quedó
a salvo y también la
moral de la sociedad americana.
Happy end. |
|