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ELABORT

 

Era un tipo mas bien desagradable, nunca nos dejaba jugar al fútbol en los soportales de casa. Cuando nos llamaba la atención , sacaba el mejor de sus gritos, le oíamos nosotros y también nuestros padres aunque estuvieran a 50 Kilómetros de distancia; parecía una especie de contraseña secreta entre ellos.

Su nariz era curvada , estilo aguileña, se le fue curvando con el tiempo según iba cazando más presas, en este caso niños. Uno de los rasgos más característicos de este hombre era su enorme barriga. Parecía estar embarazado de 8 meses y de trillizos por lo menos. Lo único bueno que tenía era un hijo de nuestra edad. Le decíamos que era nuestro amigo para que viniera con nosotros y así poder meternos con él. Era tan feo como su padre, le llamábamos Elabort porque nuestras madres siempre decían que su madre tenía que haber abortado antes de tener a tal engendro, y lo malo es que a él le gustaba ese mote, lo que también demostraba lo tonto que era, Un día le preguntamos que si sabía donde estaba la Osa Mayor y nos contestó que pensaba que en los Pirineos.

Su cabeza siempre estaba hinchada, parecía un globo a punto de explotar, y en su frente podías jugar al frontón; lo mas gracioso de su cara era la boca, la llamábamos la margarita, porque tenía un diente sí, uno no, uno sí, uno no…….

Una tarde fuimos a buscarlo a casa porque nos faltaba un portero para poder echar un partido, pero no quiso bajar, nos dijo que estaba castigado por haberle tirado un globo lleno de agua a la vecina del segundo cuando salía del portal. Nos pareció extraño porque no se perdía una pachanga por nada del mundo, aunque conociendo como era su padre, y que le tenía media vida castigado sin salir a la calle, todo podía ser.

Nos organizamos un partidillo entre los que estábamos y empezamos a darle balonazos a la pelota en medio del patio con forma rectangular, un patio que en realidad era un parking. Estaba alquitranado y, pintado en él, un montón de plazas de aparcamiento que siempre estaban vacías y nos servían a modo de porterías.

Todavía hoy no nos explicamos como pudo ocurrir. Me lanzaron un pase en profundidad, me desmarqué de mi defensor y corrí como nunca a por el esférico. Ahí lo tenía, todo para mí, el portero me miraba con gesto preocupado, sabía que tenía uno de los mas potentes punterazos del barrio y que estaba a punto de empotrarle, le pegué con todas mis ganas, y le pegué mal, la zapatilla salió volando de mi pie y le di en toda la boca al portero rompiéndole la paleta derecha, y el balón se me fue tres metros a la derecha de la portería, justamente a la luna derecha del coche del padre del "Elabort", que estaba entrando en el parking en ese preciso momento, y la luna se rompió en mil pedazos.

Lo siguiente os lo podéis imaginar, el famoso grito-contraseña que lo escuchaban nuestros padres aunque estuvieran a 50 Kilométros de distancia, castigo ejemplar para todos, sobre todo para mí, que no pisé la calle en seis meses para otra cosa que no fuera ir al colegio..

Al principio pensé que todo esto fue ideado por Elabort, pero enseguida se me pasó la idea, no podía ser, era demasiado tonto ¿o no?