Principal / Relatos / Marisco vivo
MARISCO VIVO

 

A horcajadas sobre el
toro
se me olvida a qué he venido
Sólo trato de encontrar la mentira
perfecta
el susurro infalible
que te ate a mí, que te retenga:
No tengas miedo, no te caerás
si yo no quiero.

Tengo una única lengua
Quédatela, tócala,
haz siete nudos con ella
Aquí tienes mis botas, las gafas,
el cuaderno,
metros y metros
de piel sin estrenar, órganos y versos,
falanges y pájaros enteros.

Un estómago, una cinta vieja
Llénalos con lo que quieras
Abre mi caja, saquéame,
Aprópiate de todo y trágatelo
hoy
hoy te daría lo que fuera
sólo por saber tu nombre
y probar tu
pastel
de marisco vivo.

 

 

Nina Melero