Principal / Relatos / Primer Amor
PRIMER AMOR

 

Bueno creo que esto es lo más complicado que he hecho nunca, es difícil de explicar, quizás no lo entiendas, pero mejor que lo leas todo y no pienses nada antes de acabar.
No estaba segura de contártelo, lo he pensado mucho y aunque no vaya a ganar nada con ello supongo que es mejor decir las cosas y no quedárselas dentro.

¿Qué es mejor dejarse llevar por la lógica o por la locura de tu corazón?
Hay situaciones para ambos, pero creo que en esta ocasión me decanto por la última, y es que hay que arriesgarse para poder ganar.

No quiero colarme en tu vida, hacerte daño, ni siquiera remover el pasado, sólo tienes que saber lo que has significado. No eres un recuerdo más.

Una simple carta no es lo más atrevido, lo sé, creo que soy valiente por contarte todo lo que siento, pero no tanto como para hacerlo a la cara, sabes que este es mi terreno…

Has significado tantas cosas para mi, todo el tiempo que compartimos, se me antoja infinito, pero dejó clavado en mi un sin fin de sentimientos.

Nuestro comienzos fueron difíciles, miradas fugaces en clase, coincidencias por todos los pasillos, e incluso miradas de espía desde el bus...

Cómo imaginar que serias tú, esa persona tan especial en mi vida, quien me robó el primer beso, la primera caricia, mi primer amor.

Compartimos, sueños (esos de niños, a lo que aspiras cuando aún nadie te ha robado la inocencia), aficiones (realmente pocas, pero sabíamos disimular y fingir que nos interesaban para no dañar al otro) y sobre todo un futuro; al que tantas horas dedicamos.

Sin embargo, paradojas del caprichoso e incierto destino, ese mismo futuro, el tuyo y el mío nos separó… no sé muy bien como, pero así fue, crecimos…tomamos caminos diferentes, carreras distintas, ciudades llenas de nuevas experiencias...

Nos prometimos, cartas, llamadas y visitas. Cartas perdidas en el camino, llamadas que se redujeron con el paso del tiempo, y visitas que nunca hicimos.

Aún así, ahora quiero decirte todo lo que significaste para mí, me ayudaste a crecer, a ser persona, y necesitaba hacerte consciente de ello. Supongo que nunca es tarde.
Aunque ahora no nos veamos, charlemos o ni si quiera pienses en mi…

Y recuerda, lo que dicen; que el primer amor nunca se olvida.

 

 

Teresa Felices Santaella