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te cuento...
viernes 05
de marzo de 2004.
21:30 hs.
Estaba en
la cocina con Caro, charlando
sobre su comienzo escolar, cuando
miro por la ventana y veo a
Sasha, la gata, jugando un picadito
con un murciélago...
Acto seguido, le digo a Caro...
“cerrá la puerta
mi vida que hay un murciélago
en el patio”... Obedientemente,
ella cierra la puerta, yo corro
hacia la ventana del comedor
para cerrarla y en ese mismo
instante, la rata de categoría
(porque vuela), pasa por debajo
de la puerta rozando los pies
de la diosita Carol. Con mi
reacción de babosa que
tengo, el llanto de ella hizo
que llame a mi vecina, que se
llama Inés, a contarle
que detrás del mueble,
tenía un insignificante,
pero detestable murciélago...
21:40 hs.
La vecina,
tan o más cobarde que
yo, atinó a hacer nada.
Bue... mentira..., fue a buscar
un cigarrillo y lo prendió...
gracias a no sé quien...
Justo el marido se levantó
porque trabaja de noche y él
tomó cartas en el asunto.
La travesía duró
hasta las 22:18, cuando pudo
sacarlo de abajo del mueble,
previa muerte ocasionada por
un instrumento largo, con dos
orificios en cada punta, que
bien podríamos llamar
una pinza grande para sacar
el asado de la parrilla...
22:40 hs.
Fui a buscar
a caro, que estaba mirando dibujitos
en la casa de la vecina, entramos
a casa y me dijo... "que
feo tener terraza!". Luego
de darle una clase magistral
sobre murciélagos, se
tranquilizó y ahora convivimos
con murciélagos en la
terraza... Que después
de las 20 hs... la terraza...
se convierte en VAMPILANDIA.
por lo cual, si nos olvidamos
de descolgar la ropa antes de
esa hora... nadie es capaz de
ir a recogerla...
Muy divertido!
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