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SINOPSIS
Un león
africano recuerda sus días
de cautiverio en el zoológico
de una pequeña ciudad
europea.
Niko era el
león macho de un pequeño
zoológico, a punto de
cerrar por problemas financieros.
A pesar de que todos esperaban
de Niko que hiciera algo, que
se comportara como un Rey y
salvara la situación,
el animal no tenía ningún
interés en hacer nada.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
Casa de Fieras
es una sucesión de monólogos
encajados con la habilidad de
difuminar su estructura tradicional
para dar paso a unos cuantos
personajes, hombres y animales,
que tienen una historia común.
Esa historia es la de un pequeño
zoológico en peligro
de bancarrota, una difícil
situación a la que no
ayuda la peculiar familia del
propietario, ni el extraño
comportamiento del león
que no quiere ejercer de rey
de la selva y dominar en el
recinto. Pero si profundizamos
un poco más, el texto
es una reflexión sobre
la violencia vista desde diferentes
ópticas y diseccionada
con técnicas teatrales.
A pesar de
que esta es una obra elaborada
en “laboratorio”,
ha salido salvaje por tratar
de indagar en la naturaleza
de la violencia. Para ello recurre
a hombres y animales, aunque
también hay híbridos.
La personificación de
los animales está conseguida
gracias a un buen trabajo de
los actores, que parecen especialmente
entrenados en expresión
corporal, que tienen actitudes
casi circenses, aunque no por
ello renuncian a interpretar
con buenas armas: dicción
y convicción. A ello
se le une una buena puesta en
escena y una iluminación
eficiente.
Pero el problema
que tiene el montaje es el texto,
plagado de vaivenes, de metáforas
y analogías que no siempre
resultan o que pueden llegar
a despistar al espectador. Su
mayor virtud, unos actores que
hacen un esfuerzo vibrante por
dar sentido a la dispersión
de ideas y situaciones. |