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DESVELADAS

De Alberto San Juan, Andrés Lima, Secun de la Rosa, Juan Casvestany, Juan Mayorga y Coté Soler,

Dirección: Esteve Ferrer --- CÍA Desveladas (Madrid).

Con: Vanessa Espín, Victoria Herrera Y Sandra Ferrús.

SALA TRIÁNGULO

SINOPSIS

Una visión del universo femenino que nos permite indagar en él alejándonos de tópicos, a veces rozando el absurdo, pero siempre llena de contenido, rica, tragicómica, pues trata en clave de humor las pequeñas tragedias de la vida.

LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...

Los insomnes viven más. También tienen una capacidad de percepción distinta, a veces lúcida, otras histriónica. Las protagonistas de este montaje se inclinan más por lo segundo, aunque en si mismas constituyan un acertado retrato de muchas de las fobias más generalizadas. Se nota que estas chicas no duermen, por eso se dejan ver mejor. Potencian sus sentimientos, sus pequeñas o grandes paranoias, sus anhelos, virtudes, defectos, la visión de lo que les rodea. Y lo hacen en seis entremeses de trepidante alternancia temática, emotiva y escénica, pero con un nexo en común: ese desvelo que las hace especiales, divertidas, conmovedoras, histéricas, adorables, insufribles, tiernas, divas, indefensas, agresivas, provocadoras...

El montaje supera las expectativas que pudiera suscitar el teatro contemporáneo de pequeñas historias, y eso es porque se produce una especial conjunción de textos ágiles y chispeantes, con unas actrices fabulosas y una dramaturgia sencilla, pero teatral y efectiva. De una historia a otra es fácil pasar de la risa más revitalizante a la angustia de la locura, de la empatía sentimental con los personajes al estremecimiento ante personalidades complejas. El caso es que no hay historias planas y que el leiv motiv del insomnio, aunque no esté explicito, funciona como hilo conductor y como un perfecto catalizador de miradas que ubica al espectador, para luego sorprenderle.

La sencillez en la dramaturgia es obvia, pero eso no desvirtúa la concepción teatral de las historias que se manifiesta de forma transparente, funcional y de con cirta fidelidad a la disciplina artística. Otro grato ingrediente de la obra lo constituye las interpretaciones de las camaleónicas Vanesa Espín, Sandra Ferrús y Victoria Herrea, que necesitan de poco más que de un exiguo cambio de vestuario para cambiar de piel y de rol, con un nivel de credibilidad más que aceptable. Su forma de actuar engancha y además lo hacen con aparente naturalidad.

Desveladas es un sano ejercicio teatral, de resultado satisfactorio para el espectador y en el que además se puede cumple el tópico aquel de que lo bueno y breve, dos veces bueno. Y eso en los tiempos teatrales que corren es mucho.