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HOY NO ME PUEDO LEVANTAR
un musical de Nacho Cano

Libreto de David Serrano
Dirección:
Nacho Cano

Con: Javier Navares , Leandro Rivera, Carlos J. Benito, Diego Paris, Ángel Padilla...

TEATRO MOVISTAR

Una obra que lleva cuatro años en cartel. Más de un millón de espectadores la han visto. Todo el mundo habla maravillas del montaje. Después me entero de que dura tres horas y veinte minutos aproximadamente, si no se demora más por la interacción con el público. Dudo que pueda aguantar tanto tiempo en la butaca y entro al teatro Movistar con todas las reservas.

Al final, como dice el tópico, el público siempre tiene razón y si Hoy No Me Puedo Levantar ha triunfado es porque uno sale del teatro colmado de emociones, extrañamente contento de haber repasado la banda sonora de un tiempo y feliz por haber visto un espectáculo de música y baile divertido, colorista, eficaz. Y casi cuatro horas, sin removerse en el asiento…

Las letras de las canciones de Mecano dan para elaborar varios recorridos dramáticos. El elegido no es que sea espectacular, pero es efectivo y permite el encaje de los temas seleccionados. Quizás el punto más débil del espectáculo sea este, la concepción dramática del mismo. La historia está ubicada en los 80, en los que no sólo estaba Alaska, Almodóvar y Kaka de Luxe. Los hermanos Cano y Ana Torroja también son participes y protagonistas de esa época, y me parece muy bien que se recuerde y se reivindique. En HNMPL la fábula de la movida esta presente, con especial hincapié en lo cómico, divertido, desenfadado y de explosión de libertad durante el primer acto. Una comicidad estirada al máximo y que sin embargo, conjugada con los números musicales, es digerida de buen grado por un espectador siempre a la expectativa del próximo número. La segunda parte ya es otro cantar, la parte amarga de cualquier historia alegre, con momentos de congoja dramática de recurso fácil, pero dramática de lágrima pelada como anuncian en la promoción, aunque siempre hay lugar para la esperanza y el buen sabor de boca que al final deja una época intensa. Como dice el protagonista de la HNMPL, “de los ochenta me quedo con todo”.

Para los que hemos cumplido la treintena, asistir a HNMPL es corroborar que Mecano forma parte de nuestras vidas y que el pop que hacía este grupo es de una gran clase, con decenas de canciones inolvidables. En este sentido no es que se descubra a Mecano en el musical, pero si que ayuda a ubicar al grupo en el lugar que por su calidad merece. También incita a recordar sus grandes temas y a descubrir su poder adherente, porque lo cierto es uno sale uno con ganas de revisitar las composiciones de los hermanos Cano.

Pero si hay algo que hace que todo este conglomerado funcione es el aspecto musical del espectáculo. Es esa idea que exponía Bjork en “Bailando en la oscuridad”: en los musicales nada horrible puede suceder; pero además de inocuos, en HNMPL los números son divertidos, espectaculares, impactantes, emotivos. Un grupo de bailarines, y actores, acompañados por cantantes y una banda en directo, hace las delicias del público. Luz, color, alegría, sentido del humor y belleza se aúnan en unos bailes cuyas músicas y letras tarareamos con facilidad. Sencillo, pero eficaz y atractivo. Nada más, nada menos y si además le añadimos esa concepción de montaña rusa de emociones, estamos ante un musical que en absoluto defrauda y que poco tiene que envidiar a sus vecinos de cartelera que, provenientes de Broadway, se han instalado en la Gran Vía madrileña.

 

 

 

 

 

 

http://www.hoynomepuedolevantar.com