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METRO CÚBICO

Idea original: Fernando Sánchez-Cabezudo
Equipo de Creación: Jorge Sánchez-Cabezudo, Miguel Angel Rodriguez de Cía y Fernando Sánchez-Cabezudo
Realización video y espacio sonoro: Miguel Angel Rodríguez de Cía
Dirección: Jorge Sánchez-Cabezudo y Fernando Sánchez-Cabezudo
Hombre al cubo: Fernando Sánchez-Cabezudo

SALA TRIÁNGULO

SINOPSIS

El hombre3 (hombre cúbico) ha recibido las llaves de su nuevo hogar, y maleta en mano se dispone a instalarse en él. Nada más abrir la puerta se percata de las dimensiones del sitio donde va a vivir a partir de ahora: un espacio de poco más de un metro cúbico. Lejos de sorprenderse, sino al contrario, asumida esa circunstancia tan común en nuestros días, se dispone a hacer su vida cotidiana; tan cotidiana como la de cualquiera... pero que para el hombre3 se va a convertir en un verdadero reto de dimensiones épicas.

LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...

Érase un hombre en un metro cúbico encerrado. Así de sencillo, así de complejo. Ese es el planteamiento que nos propone Fernando Sánchez Cabezudo, para este original montaje.

Este espectáculo de dimensiones reducidas ofrece sin embargo grandes momentos de humor gestual. A caballo entre el teatro de los absurdo, la estética del personaje a lo Charlot y un humor que recuerda el del cómico inglés, Mr. Bean.

Lo mejor es el resultado de esa mezcla entre el reducido espacio físico, la mímica del actor y las proyecciones de video digital, que se integran a la perfección al servicio de la imaginación que destila el espectáculo

Su intención parece meramente lúdica y de divertimento. Pero el montaje no está exento de cierta crítica, comenzando por el presupuesto inicial, el de que alguien tiene que comprar un piso de un metro cúbico ante el disparate del precio de la vivienda, o el angustioso sketch en el que entran en juego los medios de comunicación como portadores de malas noticias para la humanidad.

Sin palabras, con a penas algún balbuceo y utilizando el cuerpo como medio de expresión, Fernando va más allá de provocar hilaridad fruto de la interacción inmediata que posee el espectáculo, además, provoca al espectador una especie de sentimiento de ternura y adhesión a la inocencia del habitante de ese metro cúbico.

La única pega que se le puede poner a este espectáculo es que, en una triste manifestación de coherencia, el espectáculo goza también de una reducida duración, apenas 50 minutos que dejan al espectador con ganas de más.

 

http://www.mrkubik.com