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TRES SOMBREROS DE COPA

De: Miguel Mihura

Decorados: Gil Parrondo Producción y dirección Gustavo Pérez Puig

Con: Ángeles Martín, Cipriano Lodosa, Miguel De Grandy, José Luis Coll, Carlos Urrutia, Yolanda Farr, Jordi Soler, Carmen Martínez Galiana, Pepe Sanz, Antonia Paso, Pepe Álvarez, Sara Montalvo, Luis Hacha, Raquel Pérez Puerto

TEATRO PRÍNCIPE DE MADRID

SINOPSIS

Dionisio llega a un hotel de una pequeña ciudad, la noche antes de su boda. Es recibido por el dueño del establecimiento, Don Rosario, que intenta hacer lo posible por que la estancia de Dionisio sea placentera y tranquila. Pero la tranquilidad se ve truncada cuando al hotel llega una compañía de variedades que interrumpe la plácida víspera de boda del Dionisio.

LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE…

Mihura hizo una obra mirando a la gente, para que se divirtiera, para que disfrutara con una historia diferente en aquella época. Pero la gente de 1932 no lo entendió y tuvieron que pasar muchos años y el empeño de un joven director, Gustavo Pérez Puig, para que se estrenara en Madrid. La gente seguía sin entenderlo mucho en ese estreno de 1952 y en provincias decían incluso que era una obra inmoral, pero Tres Sombreros de Copa se convirtió, a pesar de lo complejo de su época, en una gran y laureada obra. Y eso ocurrió porque destilaba un humor blanco, universal, encerrado dentro de una texto que sigue con un ritmo admirable el viejo axioma de planteamiento, nudo y desenlace. Porque su trama es trepidante, porque hay un humor en cada frase, pero también ternura y una inteligentísima crítica social espolvoreada en sus diálogos.

En el centenario de Mihura, el ya no tan joven director Gustavo Pérez Puig, vuelve a poner en marcha el montaje con ilusión, con una producción digna y con un escrupuloso respeto al texto del autor. Nos propone así dos horas de teatro moderno, divertido y ejecutado con la delicadeza del artesano. Los actores son un prodigio de dicción y como decía Pérez Puig no es necesario venir más que una vez a verla, se les entiende perfectamente, pero es que también tienen sentido escénico, dotes cómicas y el punto de ternura, ingenuidad y absurdo que exige el libreto. Cipriano Lodosa está grande, muy grande en el papel de Dionisio, Ángeles Martín es ya un activo infalible en cualquier obra y secundarios de lujo como Miguel de Grandy, inconmensurable como Don Rosario o Jose Luis Coll, hacen de estas dos horas una exhibición de buen teatro.

Aunque a Mihura le costara reconocerlo, dio un primer paso hacia el teatro de lo absurdo, un paso que luego consolidaría Ionesco con su Cantante Calva, pero cuyo germen se encuentra en estos Tres Sombreros de Copa. Mihura, formaba junto con el gran Jardiel Poncela y a Tono, Nedville ya otros colaboradores de La Codorniz, una generación que revolucionó el humor y que hizo de él una forma de vida. El humor de Mihura puede ser revisado medio siglo después sin problemas, porque se ha convertido en clásico gracias a que sin excesivas referencias temporales, y mucho menos personales, es capaz de abordar los grandes conflictos humanos de manera original e hilarante. Por eso es justo que se le recuerde todos los años y aún más en su centenario; Tres Sombreros de Copa es su primera, y para muchos, su mejor obra; el montaje que produce y dirige Pérez Puig, es probablemente el mejor de los posibles, con lo que estamos de enhorabuena ante un homenaje perfecto para un dramaturgo de gran merito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Daniel Vega
Fotos: Jesús Alcántara