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A día
de hoy, por fin puedo decir
que el gobierno de Zapatero
ha hecho una par de cosas que
me parece bien. Porque sinceramente,
en general me parece que se
está luciendo.
Lo de sacar
a las tropas de Irak pues como
que sí, pero si te eligen
–pongo por caso- dermatólogo
del año, no te vas echando
flores durante siete meses por
haber quitado una espinilla
de mierda.
Su famosa "alianza
de las civilizaciones",
se me ocurre una rima fácil
para decir por dónde
me la paso yo.
Lo de la discriminación
positiva me parece, lisa y llanamente,
una neurosis de libro...
Suma y sigue.
Lo cierto es que el pobre muchacho
éste ha venido al mundo
con más deudas que pelos
en la cabeza.
Fíjense
que no me meto en lo del Archivo
de Salamanca, por ejemplo. Básicamente
me la suda un rato, pero si
me ponen una pistola en la cabeza
y me obligan a opinar, pues
opino que me parece estupendo,
que si la gente quiere perder
el tiempo con esas estupideces,
pues por mí amén.
Los motivos ocultos por los
que la gente hace las cosas
me la traen al pairo, siempre
que sean legales. Y joder, los
papelitos de los güevos
los saquearon a punta de pistola
los nazis. (Aquí se llamaron
nacionales, pero ya saben que
aborrezco el exceso silábico).
¿Que
lo usan como arma política?
Allá ellos, y los imbéciles
que se dejen convencer. ¿Que
detrás viene el alcalde
de Villamistetas de Encima,
pidiendo su trozo de pedernal
con pedigrí celtíbero?
Pues ya se cansarán.
Es lo que tiene esto de ser
un país libre, que a
veces los idiotas se descuelgan
con una chorrada, pero hay que
escucharles, hombre, qué
menos...
En cuanto a
financiar TODAS las puñeteras
religiones, me da dolor de cabeza
sólo de pensarlo. A todo
esto, si tienen a bien comentar
este artículo les IMPLORO
que me contesten a una pregunta:
¿soltarían medio
eurito a la Iglesia de la Mala
Sombra y el Sagrado Púlpito
del Sentido Común en
caso de que me decidiera a crearla?
Un sencillo sí o no,
por favor, que le estoy dando
vueltas.
(Con el PSOE
otra cosa no estará asegurada,
pero pueden ustedes apostar
a que la Cultura del Pelotazo
vuelve con fuerza. A por la
subvención pero ya.)
En total, que
¿qué es lo que
me gusta?
Por un lado,
la actitud ante el Plan Ibarretxe.
Yo estoy radicalmente en contra
de todo plan que se popularice
con el nombre de un político.
Me cago en ello de entrada.
Y este panfletillo, independientemente
de su contenido político,
está pensado a mayor
gloria de un mediocre lamentable
con cara de haber aprendido
a hacerse pajas antes que a
atarse los cordones. Cinco o
seis años antes.
A mí
lo de la libre asociación
tampoco me hace temblar las
piernas. Cada vez que oigo hablar
de la Unidad de España...
Ahí sí que me
acojono. Cambien ustedes las
palabras “Unidad de España”
por “Santísima
Trinidad” cuando oigan
a Facherico Jifáchez
Los Fascios y/o acólitos,
y verán qué miedo
da lo que dicen.
En cuanto
a que se debata en el Parlamento
un texto anticonstitucional...
¿Qué problema
hay? El señorico éste,
Atutxa, viene con su chorrada
a dar la vara una tarde a Madrid,
pues atiéndanle, por
amor de Dios, que cobran ustedes
una barbaridad sólo para
eso. ¿Que el texto no
hay por dónde cogerlo?
Pues dénse el gusto de
decírselo en la cara,
y con retintín.
Pero eso de no recibir al legítimo
representante de una Comunidad
Autónoma... Joder, eso
son ganas de bronca.
Que Zapatero
se trague el sapo de recibir
a Ibarretxe me parece que es
demostrar un par de cojones.
Lo fácil es lo que hacen
los voceros de la Conferencia
Episcopal: clamar porque echen
a los perros. La clásica
actitud de los fachas: quítenme
el problema de delante. No quiero
verlo. “¿Las prostitutas?,
al cerro de Garabitas”.
“¿Un petrolero
escorado? A alta mar”.
“¿Que vienen los
vascos? Echamos el candado”.
Es todo lo mismo...
Y la segunda...
La segunda es mi preferida.
No me había fijado yo
en Elena Salgado, la ministra
de Sanidad. Teniendo en cuenta
la imagen que dan los ministros
de este sonriente Gobierno,
el no tener apenas noticias
de uno de ellos no puede ser
más que un buen síntoma.
Pues ahí
va un síntoma que te
cagas: se reúne con el
portavoz de los obispos españoles,
Martínez Camino (agárrate
el nombrecito, joder; luego
dicen que tengo mucha imaginación),
y le saca unas declaraciones
nada menos que a favor del preservativo.
Eso es ser
ministro y lo demás son
gilipolleces.
Luego la Conferencia
Episcopal se ha desdicho y donde
dije digo digo Diego y Dios
es uno y trino y si te he visto
no me acuerdo y blablabla.
¡Nada!
¡Presa!
¡Santa
Rita, lo que se da no se quita!
Condones para
todos, que lo ha dicho el obispo.
En fin, yo
qué quieren que les diga.
La política es una mierda
de principio a fin, pero estas
cositas le alegran a uno el
día.
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