Principal / El Zoom / Compañero Sentimental
COMPAÑERO SENTIMENTAL

17 de diciembre de 2003

Cuando oigo en las noticias: su compañero sentimental. bla, bla, bla… sé que hablan de algún suceso trágico para una mujer: asesinato, en la mayoría de los casos. Si la fémina tiene suerte: lesiones que la han llevado de cabeza al hospital; cuchilladas o golpes que no han llegado a matar su cuerpo; pero sí, su alma femenina y su fe en la justicia.

Su compañero sentimental, un eufemismo en moda, despectivo y poco respetuoso con la realidad de las parejas. Y mucho menos con la realidad del diccionario. Un compañero sentimental termina siendo sinónimo de gente de mal vivir que pega a su “hembra” sin escrúpulos.

Quizá por eso, se le niegue la pensión a la mujer que ha estado amancebada con un militar. Quizá por eso, al PP le da vergüenza consentir este tipo de relaciones dentro de las filas de “su” ejército. Así obra en consecuencia para que tomen nota el resto de sus asalariados. Deben de pasar por la vicaría cuanto antes.

Jamás hubiera pensado que me pondría algún día a defender a alguien del entorno de los uniformes y las banderas. Pero aquí estoy: tratando de indagar por qué tiene más derecho y más valor una firma o rúbrica en un papel del Estado o de la Iglesia, que la firma del amor, la convivencia, los hijos…

Claro, podría decir, que se han metido en camisas de once varas, que a quién se le ocurre (siendo la institución recalcitrante y símbolo y parte de un Gobierno de derechas) vivir en la misma casa y dormir en la misma cama sin la bendición de Dios, de los curas, y de sus superiores.

Dicen los familiares de los militares muertos del Yak42 que piden justicia y responsabilidades del accidente del avión. Las viudas sin los papeles matrimoniales en regla piden su pensión. También manifiestan que hay cosas que no sacan a la luz de los medios de comunicación por respeto a la institución del ejército y su sentido de obediencia. Después de ser apaleados por el ministerio, por su cabeza visible: el impresentable Trillo, yo me pregunto qué lealtad aún les deben... Todavía no se rinden y evidentemente es buen síntoma. Críticas y protestas alrededor del ejército, en los intestinos del ejército. No está del todo mal.

Pero sigo preguntándome ¿Por qué se utiliza este término compañero o compañera sentimental en los medios de comunicación? Ya sé que a los periodistas les dan una fórmula, una frase, un mal adjetivo, y lo repiten y lo repiten como el ajo en la comida. Sin embargo, imagino que estas consignas vienen de algún sitio. Las palabras no son del todo inocentes…

 

 

Isabel Morales Trillo

“TRES CATORCE DIECISÉIS”