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Nos intentan
engañar (y con muchos
lo consiguen); dicen que la
sociedad, la historia y el ser
humano han evolucionado. Lamentablemente
la realidad es otra muy distinta.
Vivimos una época desenfrenada
de Imperialismo; nos disfrazan
con las palabras “Democracia”,
“Paz” y “Libertad”,
la tiranía más
cruel y encarnizada del atroz
capitalismo del Imperio Yanki.
Se sirven de todos los medios
a su alcance: las armas de antaño
y los medios de comunicación,
todos a su servicio. Y no se
quedan ahí: vivimos en
una constante “Dictadura
de la Democracia” donde
unas elecciones son un cheque
en blanco; apoyándose
en una mayoría parlamentaria,
se permiten el lujo de obviar
la opinión de más
de la mitad de la población
de un país, también
representada en el Parlamento.
Asistimos
impotentes a las nuevas Cruzadas:
en nombre de Dios y de la moral
se mata, se mutila, se tortura,
se asesina, se siembra el hambre
y la desgracia por doquier.
Se derrocan regímenes
totalitarios, (según
ellos), con toda impunidad,
dando la espalda a los organismos
de legalidad internacional.
“Sadam es un asesino totalitario”,
y mientras tanto, otros asesinos
fieles al régimen mueren
cómodamente en sus camas,
como Pinochet, que “no
tiene que pedir perdón
a nadie por nada, si acaso al
contrario”...Sólo
les gustan los asesinos amigos,
los perros que no muerden la
mano de su amo, estos son protegidos
y respaldados. Pero pobre de
los que se salen del camino
marcado por su Señor
el poder; serán ovejas
descarriadas, que a la viva
imagen de la Santa Inquisición
, servirán de escarnio
y pagarán por sus pecados.
La memoria
histórica de la gran
masa es débil. Nadie
se acuerda de:
- Pinochet
fue entrenado, licenciado y
apoyado por Estados Unidos (como
tantos otros dictadores), en
la ya tristemente famosa “Escuela
de las Américas”,
donde enseñan a torturar
sin matar, a matar con los más
horribles dolores, a sembrar
el pánico...Es producto
(otro más), de los EEUU.
- Tampoco nos acordamos de que
Sadam fue instigado y apoyado
a matar, exterminar y desterrar
a los kurdos, por EEUU. Pero
de repente, los intereses del
capital por el petróleo
no cuadran con los negocios
que impide Sadam..., hay que
eliminarlo sea como sea. Ya
no les vale, es un estorbo.
Lo sienten mucho por los millones
de irakies que morirán,
los que serán mutilados,
y los que de aquí a 10
años de reconstrucción
del país, morirán
de inanición o por falta
de recursos médicos.
Es por su bien. La guerra es
necesaria. No importan en comparación
con los beneficios que obtendrán,
sólo son personas y morirán
en nombre de la lucha contra
el terrorismo, mientras ellos
se lucran.
Todo ello
es producto de su “patente
de corso” para hacer lo
que quieran: no están
sujetos al Tribunal Penal Internacional...,
porque no quieren. Las decisiones
y resoluciones de la ONU...,
no van con ellos ni con sus
acólitos sedientos de
aprobación y dinero:
España, Inglaterra, muchos
de los países de Sudamérica
que tiene deudas externas millonarias
y que se venden al mejor postor,
y otros...Todo es una farsa
y la ONU un fracaso como su
antecesora la Sociedad de Naciones.
Y mientras
tanto continúa inexorable
su destino el genocidio al que
es sometido el pueblo palestino
por parte del gobierno de Israel.
Con total impunidad e inmunidad.
Al fin y al cabo los palestinos
son todos terroristas: niños
armados con piedras contra tanques
blindados. Los palestinos son
terroristas; los israelíes
son militares, soldados que
mueren asesinados... ¿pero
dónde quedó la
expresión TERRORISMO
DE ESTADO?. Eso es lo que hace
Israel, eso es lo que practica
España dentro de nuestras
fronteras, y EEUU, como tantos
otros. Eso es lo que la comunidad
internacional permite, consiente
y calla...
No importan
los campos de concentración
de refugiados palestinos en
pleno S.XXI, ubicados en “tierra
de nadie”, donde Israel
niega la entrada a toda ayuda
internacional. Quedan relegados
al olvido. No quieren testigos
de su genocidio. Además
todo ello está justificado,
pues ¿no pasó
por lo mismo el pueblo judío
en un tiempo no muy remoto?.
Pero no importa; Estados Unidos
está gobernado por los
lobits judíos, y por
tanto el resto del mundo también.
De nada sirve
la sangre derramada en el pasado
en pro de los derechos humanos,
por eliminar la sociedad estamental
y de clases. Hemos cambiado
de período, pero nos
adocenamos en la pequeña
clase burguesa a las que nos
han hecho creer que pertenecemos
hoy, grises, sin voz ni voto.
Vivimos en la Dictadura de la
Democracia.
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